iconfbicontwittericonyoutubeiconrss

Vinaora Nivo Slider 3.x

0
0
0
s2sdefault

Captura de pantalla 2015 11 13 11.38.28

Julio Cesar Silvas, acompañado del Secretario Aaron Rivas y Rolando Gonzalez Coordinador Estatal de Inegi en Sinaloa, entre otras personalidades.

Un buen público muy importante para la toma de decisiones de quienes hacen negocios es –sin duda-, la información que a través de los Censos Económicos genera el INEGI en México y particularmente en Sinaloa, que si bien es cierto no lo es todo, pues no hay recetas para alcanzar el éxito, es muy lógico que al momento de orientar una decisión los datos sean un factor determinante para encontrar el desarrollo perdurable y rentable al que debemos de aspirar con la creación de una empresa.
Desafortunadamente, esta práctica es más común en la gran empresa que en los micros y pequeños empresarios, quienes no alcanzan a beneficiarse de la información, como cartografías o estadísticas.


Es por ello que celebramos el esfuerzo que el INEGI realiza en forma coordinada con la Intercamaral Sinaloa, la Secretaría de Desarrollo Económico del Estado, la Delegación en Sinaloa de la Secretaría de Economía y de manera específica con las dirigencias estatales de Canirac, Canacintra, Fecanaco y AMMJE, en pro de los micros, pequeños y medianos empresarios, toda vez que a través de la elaboración y presentación de las mini monografías de los sectores restaurantero, manufacturas, comercio y un perfil de la mujer empresaria y emprendedora de Sinaloa, coadyuvan a un mejor entendimiento del entorno y aportan elementos que faciliten el diseño y evaluación de políticas públicas.
En ese sentido y por considerarlo relevante para el acervo cultural de nuestros lectores, a continuación daremos cuenta de los aspectos sobresalientes del sector restaurantero en Sinaloa, a propósito de la mini monografía que el INEGI presentó la semana pasada.
La industria restaurantera se compone de dos grandes ramas: preparación de alimentos por encargo y preparación de alimentos y bebidas alcohólicas y no alcohólicas.

Sinaloa tiene 9 mil 812 negocios y en ellos trabajan 36 mil 963 personas. La mayor cantidad del personal ocupado, es decir 9 mil 888 laboran en los restaurantes que ofrecen alimentos a la carta, le siguen por su personal ocupado los que venden tacos y tortas y son éstos los que representan la mayor cantidad de establecimientos, con 2 mil 671. Si vemos en conjunto toda la economía del estado, 11 de cada 100 negocios son restaurantes y dan empleo a 8 de cada 100 personas y se generan 3.8 pesos de cada 100 que producimos.
Lo anterior, representó seis mil millones de pesos en 2013 de producción total bruta.

Por otra parte, encontramos que la mayoría de los restaurantes son de reciente creación con menos de dos años, también observamos que hay dos mil 585 restaurantes con 10 años de vida o más y aportan la mayor proporción de la producción: 36 pesos de cada 100 que se producen en esa industria.
Asimismo, acorde con el criterio de estratificación que establece la Secretaría de Economía, donde una micro empresa tiene ventas hasta de 4.6 millones de pesos al año, identificamos que la mayoría de los restauranteros son micros (78 de cada 100) y emplean a 8 de cada 10 personas ocupadas en la industria.
Adicionalmente, notamos que en relación con los Censos Económicos CE2009 hubo un crecimiento del 6.1 por ciento en unidades económicas y del 3.8 en personal ocupado, es decir, de siete mil 305 empresas creció a nueve mil 812 y de 30 mil 745 trabajadores hoy suman 36 mil 963.
Cabe señalar que ningún otro sector, ninguna otra rama registró esos niveles de crecimiento. También es importante decir que la industria restaurantera es una importante fuente de empleo para la mujer, 54.8 por ciento del total de personas ocupadas son mujeres. Ahora bien, respecto al ingreso promedio anual, podemos decir que el sector promedia 610 mil 831 pesos y los micros alcanzan los 388 mil 812 pesos.
Para finalizar, en promedio un restaurante alcanzó alrededor de 51 mil pesos al mes en ingresos por suministro de bienes y servicios.
De la misma forma, por cada persona que trabaja en un restaurante agrega 64 mil pesos al valor de la producción del estado, las mayores aportaciones se dan en las empresas de tamaño mediano, casi 4 de cada 100 pesos del valor que se agregan en el estado provienen de la industria restaurantera.
La inversión promedio para abrir un restaurante es de casi 48 mil pesos, pero varía con el tipo de restaurantes, los de autoservicios tienen inversiones en activos fijos de casi 230 mil pesos, alimentos para consumo inmediato y cafeterías apenas llegan a 25 mil pesos.